
Diferentes sales son cruciales para conseguir el sabor adecuado y su éxito: Contenido de sal (cloruro) en salsa de tomate, papas fritas, pepinillos en vinagre, mayonesa, aliños para ensalada, queso, extractos de verduras.
El pH siempre es importante para controlar ciertos pasos de la producción: Mida el pH en jugos de fruta, vinos, leche, quesos.
La adecuada concentración de ácidos es uno de los muchos parámetros que pueden controlarse fácilmente con el DL22 F & B: Acidez (acuosa) en jugos, vinos, cereales, aliños para ensaladas, refrescos, condimentos.

El agua está implicada en casi todos los procesos: Dureza total del agua, valores p & m del agua (alcalinidad), pH, contenido en cloruro.


El límite de concentración máximo para productos oxidantes: Para asegurar la alta calidad de su producto final, compruebe el nivel de ácidos grasos libres y el índice de peróxidos:

Contenido en ácidos (no-acuosa): Ácidos grasos libres en frituras, papas, aceites, grasas, mantequilla, margarina.

Indice de Peróxidos en aceites, grasas, mantequilla, margarina.

Antioxidantes para alargar la estabilidad: Vitamina C en jugos de frutas, cereales.

La determinación del contenido de dióxido de azufre es muy importante porque su actividad antiséptica y antioxidante solo se produce si el contenido de dióxido de azufre está a determinado nivel … pero a una concentración demasiado alta puede provocar dolores de cabeza. Determinaciones del SO2 en el vino.